Sobre nosotros
El equipo y los valores de mummylandtreasures.com: reseñas honestas de tragamonedas y casinos, transparencia y juego responsable. Solo para mayores de 18 años.
El jugador ante todo
¿Qué vas a encontrar en estas páginas? Desde el primer día de mummylandtreasures.com elegimos un camino simple: primero escuchar, y recién después aconsejar. Muchos sitios ven en una persona apenas una línea en un reporte de tráfico. Nosotros vemos a un ser humano. Cada uno que llega acá trae su propia historia, su experiencia, sus expectativas, y es justo en ese espacio entre nosotros donde empieza todo lo que hacemos.
La confianza no se compra con publicidad, y no vamos a hacer de cuenta que sí. Se gana, o no. Por eso hablamos sin vueltas de nuestros errores, probamos ideas nuevas junto a los lectores, y a la crítica no la tomamos como una amenaza sino como un motivo para ser mejores. Eso nos distingue del resto. No nos escondemos detrás de un logo. Estamos al lado de quien nos lee.
La gente detrás del proyecto
Seguido nos preguntan: ¿allá lo escribe todo un robot, no? Y nos reímos. Detrás de cada reseña, cada revisión de un casino y cada análisis de una tragamonedas hay una persona de carne y hueso, con un nombre, una mirada propia y una responsabilidad de verdad. Esto no es una firma sin cara que larga textos por unos links, y acá está el equipo que lo demuestra:

Valentina Ríos
Directora Técnica, responsable de la arquitectura de la plataforma y la seguridad de los datos.

Luciana Pereyra
Gerente de Relaciones con Clientes, responde personalmente las solicitudes de los jugadores y capacita al nuevo personal de soporte.

Martín Ibáñez
Analista y Especialista en Juego Responsable, creador del sistema de recordatorios de tiempo de juego.

Facundo Molina
Coordinador de Alianzas y Programas Sociales, organizador de la iniciativa anual «Jugá con Propósito».

Santiago Romero
Jefe de Control de Calidad, prueba cada función antes del lanzamiento.
Gente real, de distintas ciudades, unida por una sola convicción: un análisis puede ser agudo, honesto y con valor. Le escribís al soporte, te responde alguno de ellos. Sale un análisis nuevo, alguno de ellos puso su firma abajo.
Responsabilidad social
No separamos el trabajo de la sociedad que nos rodea. Una vez al año llevamos adelante la iniciativa «Jugá con Propósito», en la que una parte de los fondos va a causas que elige el propio equipo, desde el apoyo a quien atraviesa un momento difícil hasta programas de concientización sobre el juego consciente. Cada integrante tiene el derecho de elegir la causa a la que irá una parte de la ganancia de su área.
Pero no son solo proyectos hacia afuera. Dentro del equipo hablamos cada trimestre de salud mental, sin vueltas, organizamos jornadas de donación de sangre y le damos una mano a los refugios de la zona. La responsabilidad, tal como la entendemos, no arranca con prohibiciones sino con la conciencia. Por eso nuestros lectores se suman seguido a las mismas iniciativas que nosotros.
Nuestra misión y valores
Ser un sitio de análisis más no nos interesa. Nuestra misión es devolverle al juego su costado humano, y en la práctica se reduce a unas pocas promesas bien simples:
- Explicar cómo funciona todo en lugar de tentar a nadie
- Mostrar las probabilidades en claro en lugar de esconderlas en letra chica
- Competir por la calidad y no por el ruido
- Hablar de los riesgos con honestidad, no solo de las ganancias
La tecnología no es un fin para nosotros, sino una herramienta. La ponemos al servicio de la verificación de los hechos, de la transparencia y de una presentación honesta, y nuestros contenidos no hablan solo de ganancias sino también de riesgos, para ayudar al lector a mantener el equilibrio entre el juego y la vida real.
Quizá no seamos los más rápidos ni los más ruidosos, y para el ideal nos falta bastante. Pero somos honestos. Todo lo que se publica acá está destinado únicamente a mayores de dieciocho años, y el juego tiene que seguir siendo un entretenimiento, no una corrida detrás de la plata. Si aunque sea una persona se siente de verdad escuchada acá, entonces todo esto valió la pena.